domingo, 26 de abril de 2009

La pensión alimenticia como disuasivo para padres


En este momento, en Massachussets hay una batalla legal por las leyes que regulan los pagos de pensión alimenticia.

En enero 1 de 2009, Massachussets instituyó nuevas guías que incrementan los pagos de pensión alimenticia, aún cuando ya este estado tenía de las más altas guías en los Estados Unidos.

Las nuevas guías aumentan sustancialmente los pagos de pensión alimenticia en casi todos los casos, en muchos casos aumentándolos en un 20%, pero en algunos casos triplicándolos. Bajo las nuevas guías, si el receptor y el pagador ganan la misma cantidad de dinero, el receptor disfrutará de una estándar de vida el doble del pagador.

En 2001, Fathers & Families, la organización nacional que abogas por una reforma de las corte de familia que establecería que establecería iguales derechos y responsabilidades para padres y madres (www.fathersandfamilies.org), logró cambios en las leyes de pensión alimenticia de Massachussets que bajaron los pagos en un 15%. Las nuevas guías son, de hecho el contraataque de las fuerzas anti-padres a esta victoria. En respuesta, Fathers & Families sometió una demanda en las cortes federal y estatal. Presentaron su caso en la corte federal en enero y en la corte estatal en abril 13, y están actualmente esperando la decisión.

Este caso debe ser seguido de cerca por todo padre no-custodio. Mientras que todos nosotros reconocemos gozosamente nuestras obligaciones financieras hacia nuestros hijos, también sabemos muy bien que la pensión alimenticia es ampliamente usada por los padres custodios (y por las cortes que los representan) como arma en contra de los padres no-custodios. Muchas veces, cuando los padres piensan en reclamar sus derechos, lo piensan dos veces antes de ir a corte, porque temen que si lo hacen serán castigados incrementándoles sus pagos de pensión alimenticia. En estos casos, el estado se instituye a sí mismo como el guardián de la desigualdad entre los géneros al implementar la pensión alimenticia leyes como una táctica de miedo para preservar el status quo. Puede hacerlo porque las leyes de pensión alimenticia tienden a ser imprecisas, y en muchas ocasiones, injustas. Y porque el castigo por no pagar pensión alimenticia es prisión, todos ustedes pueden imaginar cuantas personas usan esta arma sólo por darse el gusto de ver a sus ex-cónyuges en la cárcel.

Yo creo firmemente que el actual estado de las leyes de pensión alimenticia es el que potencia el actual estado de las leyes de custodia. En lugares como Puerto Rico, de donde yo soy, ha detonado toda una industria basada en el dinero de las pensiones alimenticias. La batalla legal en Massachussets es una batalla extremadamente importante en la lucha por nuestros hijos.

domingo, 19 de abril de 2009

Sobre la virtud de la paciencia


A río revuelto, ganancia de pescadores.
Proverbio hispano

Provocar a tu enemigo para que cometa errores es una antigua táctica de guerra usada por estrategas a través de la historia. Ilustres generales han realizado acciones en contra de sus enemigos con el solo propósito de forzarlos a reaccionar de manera desorganizada, permitiéndoles usar esta desorganización en su favor. Un ataque sorpresa o un acto de humillación ejemplar han sido muchas veces la diferencia entre la victoria y la derrota.

Pero esta táctica tiene muchas aplicaciones más allá del campo de batalla.

Muhammad Alí solía insultar y abofetear a sus oponentes con golpes inofensivos, solo para hacerles perder la paciencia. Durante este momento de reacción caótica, su oponente perdía también el control racional de sus acciones, cometiendo errores que bajo circunstancias normales nunca hubiera cometido, y Alí ejecutaría entonces un ataque que habría planeado concienzudamente, ganando fácilmente a un oponente extremadamente difícil.

Esta táctica no es una extraña en el campo de las relaciones de familia, especialmente cuando el asunto en discusión es la custodia de los niños. Muchos hombres divorciados han sido atraídos a situaciones de reacción desorganizada con el solo propósito de usar sus reacciones para bloquear su contacto con sus hijos y, en última instancia, para cancelar sus posibilidades de obtener su custodia.

El avatar más común de esta táctica sería como sigue: Un padre divorciado se encuentra con su ex-esposa por cualquier razón (recoger sus hijos para estar con ellos o traerlos a casa después, una llamada telefónica entre los padres, etc.), su ex-esposa le inflige algún tipo de violencia física o verbal, el padre reacciona acorde en una forma análoga, la ex-esposa va a corte a solicitar una orden de protección porque el padre fue violento y amenazante, el padre no puede acercarse a su ex-esposa, y porque ella tiene la custodia de sus hijos, él tampoco se puede acercarse a sus hijos. Misión cumplida. Su propósito real nunca fue poner barreras entre ella y su ex-esposo, sino entre su ex-esposo y sus hijos.

Estén alertas. Esperen la serpiente escondida.

Aunque yo sé que es fácil de decir y difícil de hacer, la única respuesta adecuada es la vieja virtud de la paciencia. Tener sus hijos en mente, visualizar el feliz futuro que tendrán con ellos, comprender que el momento actual es solo un entrampamiento para hacerles perder todo lo que aman, les hará pensar dos veces antes de reaccionar a cualquier provocación, a cualquier desafío. Y si son cristianos, y aún si no lo son, mediten en las palabras de Jesús:

Cuando la mujer está para dar a luz, tiene aflicción, porque ha llegado su hora; pero cuando da a luz al niño, ya no se acuerda de la angustia, por la alegría de que un niño haya nacido en el mundo. (Juan 16:21)


Paciencia. Vendrá un día cuando todo lo que estás sufriendo ahora parecerá pequeño, hasta risible. Vivan para ese día.

domingo, 12 de abril de 2009

Sobre la igualdad de los derechos de los padres


Aunque en realidad no tiene nada que ver con la manera en que las cortes de Nueva Jersey bregan con asuntos de familia, la verdad es que el cuerpo de leyes de familia en Nueva Jersey establece que ambos padres tiene igual derecho a la custodia de sus hijos. En Ali v. Ali (279 N.J. Super 154, 1994), un caso seminal en el cual padres divorciados batallaban por la custodia de su único hijo, las cortes declaró claramente que ambos padres tienen igual derecho a la custodia de sus hijos:

No hay una presunción mecánica de que el padre o la madre tiene la prerrogativa a la custodia a una edad determinada. Por lo tanto, el estándar de Nueva Jersey del “los mejores intereses del niño” reconoce “que la consideración primordial es la seguridad, la felicidad, y el bienestar físico, mental y moral del niño. Ningún padre tiene derecho supremo a la custodia… 279 N.J. Super 168 (1994)

Este caso del 1994 reafirma lo que Beck v. Beck había ya clarificado en 1981:

…a los padres involucrados en controversias de custodia se les ha otorgado por estatuto tanto iguales derechos como responsabilidades respecto al cuido, crianza, educación, y bienestar de sus hijos. Ver N.J.S.A. 9:2-4. (…)…este claramente relacionado estatuto indica la preferencia legislativa por decretos de custodia que les permitan a ambos padres un completo y genuino envolvimiento en las vidas de sus hijos al producirse un divorcio. Este acercamiento es cónsono con la política de la ley común ein promover el bienestar del niño, la Corte debe usar todo esfuerzo para conseguir para el niño el afecto de ambos padres antes que de uno sólo. 86 N.J. 485 (1981)

El hecho de que las decisiones de custodia exclusiva son usualmente otorgadas a las madres indica que en muchos casos las cortes tienden a olvidar que en el desarrollo del niño, ambos padres tienen tareas diferentes pero igualmente importantes. Una de las más importantes afirmaciones de Beck v. Beck es:

…que aunque el cuidado dado por la madre a la niñas era más que adecuado, ella está limitada por la incapacidad de ser tanto padre como madre. 86 N.J. 493 (1981)

En otras palabras, los padres son capaces solamente de ser padres, pero también las madres son sólo capaces de ser madres, y sus hijos los necesitan a ambos: “hay un verdadero propósito en la paternidad como también en la maternidad.” (86 N.J. 493)

Cuando las cortes de familia de Nueva Jersey otorgan la custodia exclusive a las madres en la mayoría absoluta de los casos como lo hacen, sólo repiten un prejuicio por género que debiera ser erradicado de las cortes, especialmente cuando las leyes ya lo han hecho.

domingo, 5 de abril de 2009

El efecto Lucifer

El psicólogo social Philip Zimbardo dirigió en 1971 el Stanford Prison Experiment, en el cual estudiantes universitarios voluntarios asignados al azar a ser guardias o confinados en una prisión simulada. Aquellos estudiantes actuando guardias exhibieron comportamiento sadista, cruel, autoritario y abusivo.

En su libro The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil (Random House, 2008), Zimbardo conecta ejemplos históricos de injusticia y atrocidad, especialmente el de la prisión Abu Ghraib en Irak. Encontró que casi cualquier persona, dada las influencias "situacionales" correctas, puede ser empujado a abandonar sus escrúpulos morales y a cooperar con la violencia y la opresión. Él insiste que en casos como el de Abu Ghraib, debemos culpar a la situación y al sistema que la construye.

Cualquier grupo que tenga poder sin supervisión o responsabilidad por sus acciones, hará lo mismo que los estudiantes del Stanford Prison Experiment hicieron, volviéndose sádicos, crueles, autoritarios, y abusivos. Recuerden cuando a los alemanes arios les permitieron hacer a los judíos alemanes lo que ellos quisieran sin ninguna consecuencia legal. Recuerden los horrores de Rwanda, cuando a los Hutus se les permitía y estimulaba a matar Tutsis. Nosotros, los seres humanos, somos un animal peligroso.

Lo he dicho antes: el problema con las cortes de familia no son las mujeres, es adjudicar poder casi absoluto a un género específico, estableciendo una jerarquía que en esta caso está basado en el género, pero puede basarse (y ya lo ha estado anteriormente) en raza, etnia, religión, etc. Los problemas que los padres confrontan en el mundo occidental, son confrontadas de una manera aún más terrible por las madres en el mundo oriental y en África. El problema no son las mujeres, son las estructuras sociales, legales y políticas que sostienen la desigualdad entre los géneros.

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