domingo, 25 de octubre de 2009

Los conservadores británicos y la custodia compartida

Robert Franklin publicó en la revista masculina en línea Men’s News Daily (http://mensnewsdaily.com) un artículo titulado “British Tories Favor Shared Parenting After Breakup” o “Los toris británicos favorecen la paternidad compartida luego de un rompimiento” (http://mensnewsdaily.com/glennsacks/2009/10/13/british-tories-favor-shared-parenting-after-breakup/), sobre el apoyo de los conservadores británicos a políticas públicas que favorezcan la custodia compartida.

Tim Loughton, Ministro de la Niñez en el Reino Unido, dijo en una reunión auspiciada por el consorcio de organizaciones caritativas Kids in the Middle, que su partido (el Partido Conservador y Unionista, “Toris”) prefería un sistema que presumiera la crianza compartida posterior al divorcio, aún si las parejas no pudieran llegar a un acuerdo y necesitaran mediación para hacerlo. Loughton dijo:

"A este momento tenemos un sistema increíblemente adversarial cuando los padres se separan. Es una locura que tengamos tantos casos acrimoniosos. (…) Desde el comienzo del proceso debería haber un mecanismo predeterminado para la responsabilidad compartida a menos que haya una razón relacionada al bienestar (del niño) para impedirla."

Sus comentarios vienen como una reacción a las crecientes preocupaciones en la sociedad británica sobre el impacto adverso que los conflictos entre los padres tienen en los hijos. Varios asuntos componen estas preocupaciones:

- El rechazo generalizado a la actual naturaleza adversarial de los procesos de divorcio.

- La creciente aceptación de una presunción de una crianza igualmente compartida en las otorgaciones de custodia.

- La comprensión de la importancia de la mediación en los procesos de divorcio.

-La idea generalizada de que ambos padres deben estar involucrados en la educación de los hijos.

Aún cuando no haya un proyecto de ley concreto en favor de la custodia compartida en el Reino Unido, el hecho de que el poderoso Partido Tory favorezca la custodia compartida deber ser considerado un hito en la consecución de uno. Esto debe ser leído como un signo de las profundas transformaciones que las relaciones familia y los roles de género están sufriendo en muchos países alrededor del mundo, transformaciones que al final traerán familias más saludables, niños más felices y comunidades más fuertes.

Me gustaría terminar citando el último párrafo del artículo, en el cual, después de mencionar todas las posibles barreras en contra de la concreción de una ley en pro de la custodia compartida en el Reino Unido, dice:

“Pero todas estas son cosas para ser manejadas, para ser luchadas cuando llegue el momento. La victoria final nunca llega; el movimiento hacia una mayor unión padre-hijo es siempre un trabajo en progreso. Es ahora y será siempre un proceso de llegar a ser.”

domingo, 18 de octubre de 2009

Colombia: Una ley en pro de la custodia compartida y en contra las acusaciones falsas

El portal del periódico colombiano El Tiempo, publicó el pasado 15 de octubre del 2009 un reportaje de Andrea Linares Gómez titulado “Pérdida de custodia por falsa denuncia o si un padre daña imagen del otro, plantea proyecto de ley” (http://www.eltiempo.com/colombia/justicia/perdida-de-custodia-por-falsa-denuncia-o-si-un-padre-dana-la-imagen-de-otro-plantea-proyecto-de-ley_6335647-1). Dicho artículo discute el proyecto de ley que busca instaurar la custodia compartida en Colombia. Este proyecto responde a una tendencia en la sociedad colombiana. Según la jueza de familia Ana Lucía Suárez, aunque en la mayoría de los casos es la mamá quien quiere la custodia de los hijos, cada vez más frecuentemente son los padres quienes buscan tenerla.

Siempre es una buena noticia saber que otro país se suma a la corriente mundial en pro de la custodia compartida, especialmente si ese país es uno tan importante y de tanta influencia en Latinoamérica como lo es Colombia. Pero lo que me llamó la atención es que el proyecto establece que si uno de los progenitores desvirtúa la imagen del otro progenitor delante de sus hijos o hace denuncias temerarias de abuso sexual en contra del padre no tutor, éste perderá la custodia de sus hijos. El proyecto también contempla el retiro de la custodia a quien maltrate a sus hijos.

Federico Cardona, presidente de la organización colombiana Fundación Primero la Infancia, que reúne a padres y madres no custodios, indica que las acusaciones falsas son el problema más común entre parejas separadas. Estas falsas imputaciones se usan como instrumento para alejar al otro progenitor de sus hijos y crear en éstos una imagen negativa del padre no custodio. Esta dinámica, como todos ya sabemos, es típica en los casos del Síndrome de Alineación Parental (SAP).

El problema de las acusaciones falsas durante las disputas por custodia es uno gravísimo. En países como Puerto Rico y Chile el fenómeno alcanza proporciones epidémicas. La principal razón de esta proliferación de falsas acusaciones es precisamente su impunidad: en las cortes de familia, cualquier persona puede acusar a otra de cualquier barbaridad, sabiendo que las cortes, so color de proteger a los menores, impedirán todo contacto entre el acusado y sus hijos, sabiendo también que cuando las acusaciones sean probadas falsas, el vínculo entre los hijos y el progenitor ausente se habrá debilitado, y el acusador no tendrá que dar cuenta de sus acusaciones maliciosas. El logro de esta legislación es que, como muchos grupos pro custodia compartida han venido pidiendo desde hace mucho, por fin existiría una figura jurídica mediante la cual el acusador malicioso podrá ser llevado a las cortes y ser juzgado.

Confío en que esta ley pro custodia compartida sea aprobada en Colombia, y en que otros países latinoamericanos sigan este ejemplo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Signe Wilkinson, la carencia de padre y las escuelas

Signe Wilkinson (nacida en 1959 en Tejas) es una caricaturista editorial major conocida por su trabajo para The Washington Post y el Philadelphia Daily News. Ella fue la primera caricaturista mujer en ganar el Premio Pulitzer Prize en 1992. Ha servido como presidenta de la Association of American Editorial Cartoonists de 1994 a 1995.

En una de sus caricaturas, publicada el pasado 29 de septiembre (http://glennsacks.com/blog/?p=4273), en la cual ella describe un salón de clase en donde cada pupitre ha sido rotulado con una de las causas del fracaso del sistema escolar estadounidense, y el más prominente ha sido rotulado con la palabra “Dadless” (“Sin papá”). El hecho de que una voz de tal prominencia señale a la carencia de padre como uno de los factores de la actual debacle del sistema escolar (ahora mismo, el desempeño de las escuelas de Estados Unidos compara a aquellas de países del tercer mundo) es un logro en sí mismo, pero que esa voz la señale como la más relevante, es una verdadera victoria.

Nosotros los maestros sabemos (fui maestro de escuela elemental por diecinueve años) que las escuelas son microcosmos de las comunidades y sociedades donde están. Es verdad que la carencia de padre es uno de las principales fuentes fracaso estudiantil en las escuelas, es también cierto que la carencia de padre es una de las fuentes de fracaso en la vida para tantos niños que han sido criados sin sus padres.

Muy recientemente, el Sundance Channel mostró una serie de cinco episodios titulada “Brick City”, sobre la actual lucha para revitalizar la que una vez fue la extremadamente vital, ahora extremadamente violenta ciudad de Newark. En una de las más reveladoras escenas, un maestro, en un salón de clases lleno de muchachos de escuela superior, les pidió que levantaran la mano a aquellos que tenían poco o ningún contacto con sus padres; la vasta mayoría levantó la mano.

Hay una admonición en esto: si queremos que nuestras sociedades fracasen, lo único que tenemos que hacer es remover a los padres de las vidas de sus hijos. Pero si lo que queremos es darle a nuestro mundo una oportunidad de tener éxito y sobrevivir, permitámosle a los padres ser parte integral de las vidas de sus hijos.

Nosotros, los creyentes en la custodia compartida, ya hemos escogido lo que queremos.

domingo, 4 de octubre de 2009

¿Qué pasaría si los padres demandaran?

Recientemente leí el artículo “Dad Gets Custody; Sues Oklahoma Dept. of Human Services and DV Shelter” (http://glennsacks.com/blog/?p=4209) por el abogado Robert Franklin. Este artículo merece ser leído, debido a su particular aproximación al problema de la violencia doméstica y a lo que Franklin llama la “industria de la violencia doméstica”.

La violencia doméstica es un asunto extremadamente delicado. De un lado, la violencia doméstica es un problema real que es sufrido por ambos géneros y que causa numerosas casa año. De otro lado, durante las disputas por custodia, las acusaciones de violencia doméstica (justo a las de abuso sexual) son frecuentemente usadas como medios para excluir a uno de los padres de las vidas de sus hijas y de erradicar del proceso cualquier probabilidad de un trato justo. Porque muchos que se divorcian saben que las cortes siguen la política oficial de “disparar primero, preguntar después”, acusan de violencia doméstica a la otra parte para aislarla de sus hijos. Y ya que hacer acusaciones falsas es un crimen en todos lados excepto en las cortes de familia, la acusadora sabe que aún cuando las acusaciones sean probadas falsas y malintencionadas, aún cuando muchas veces el otro padre haya pasado tiempo en la cárcel, nada les pasará a ellas y habrán logrado su objetivo plantar una barrera física y temporal entre el padre y sus hijos.

Es desde el reconocimiento de esta complejidad que el artículo de Franklin debe ser leído. El artículo comienza declarando las preocupaciones de Franklin respecto a la manera en que los refugios de mujeres maltratadas manejan el problema de la violencia doméstica. Citando un estudio hecho en Alemania, sostiene que muchos refugios funcionan como centros de indoctrinación del feminismo radical, donde les enseñan a las mujeres que sólo los hombres son perpetradores y sólo las mujeres son víctimas. Este unto de vista asume que la violencia doméstica es un acto político de poder y opresión, no el resultado de un desorden psicológico. Estos refugios, más que hacer un esfuerzo por realmente ayudar a las víctimas, frecuentemente su meta es la separación, ya sea por divorcio o de otra forma, de la mujer y de su esposo/compañero.

Es en este contexto que el caso de Crystal Hall debe ser entendido. La Sra. Hall, quien sufre de una forma de incapacidad mental/emocional/psicológica, contactó a Safenet Services, un refugio para víctimas de violencia doméstica en Oklahoma, reclamando que ella y sus cinco hijos habían sido abusados por su esposo, James Hall. Safenet, por medio de su directora ejecutiva, Donna Grabow, le sugirió el divorcio como la única solución a su situación, diciéndole que la corte sentiría empatía con un mujer víctima de abuso.

En el transcurso de 28 meses, el Sr. Hall fue sometido a siete evaluaciones por varias agencias estatales, en todas las cuales fue encontrado ser un padre adecuado y amoroso, sin ninguna evidencia de haber abusado de su esposa o de sus hijos. La corte ordenó que los niños fueran puestos en su custodia y le ordenó a su esposa pagar pensión alimenticia, dado que ella es mentalmente capaz de trabajar, y de hecho lo está haciendo.

Desde que esta odisea empezó, no ha habido una mejora significativa en la salud psicológica de la Sra. Hall, y se ha vuelto seriamente co-dependiente de Grabow y Safenet, quien viene a su casa tres veces al día, siete días a la semana para asegurarse de que se haya tomado su medicamento. Más aún, a pesar de que la corte le otorgó a ella visitación, la Sra. Hall no ha hecho esfuerzos por visitar a sus hijos por más de un año. Aún más preocupante es el hecho de que el juez de la corte de familia de Oklahoma le ha prohibido al personal de Safenet contactar a los niños Hall, quienes se sienten acosados por la organización.

Franklin evalúa el caso Hall como un caso de “una mujer mentalmente instable quien cayó en las manos de un más o menos típico refugio de violencia doméstica”. Porque el refugio siguió religiosamente la ideología de que los hombres son abusadores y las mujeres son víctimas, aceptaron sin cuestionar los reclamos de la Sra. Hall, y le urgieron divorciarse con la promesa de la custodia de sus hijos. Y a partir de entonces, el enredo que siguió a continuación.

Ahora el Sr. Hall ha sometido una demanda civil por daños en contra del Departamento de Servicios Humanos de Oklahoma, de Safenet Services, Inc. y de Donna Grabow. Yo siempre me había preguntado de qué pasaría al sistema de cortes de familia si los padres que ha sufrido sus abuso contraatacaran con acciones legales, no en contra de sus esposas como lo hacen usualmente, sino en contra del sistema mismo. El Sr. Hall es probablemente uno de los primeros, si no el primero, de una nueva raza de padres que debe propagarse rápido.

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